La localidad valenciana cambia el polémico puerta a puerta por contenedores inteligentes que premian a los vecinos con bonos para el comercio local

La clave son los contenedorescon anillos que detectan cada envase de plástico o vidrio depositado
El municipio de Meliana ha puesto en marcha un sistema inteligente de reciclaje de residuos que incentiva económicamente a sus vecinos. La iniciativa, encabezada por el concejal de Medio Ambiente, Pedro Cuesta, busca cambiar radicalmente el modelo de gestión de basuras y fomentar la separación de residuos con premios directos para los ciudadanos que colaboren.
Del ‘desastre’ del puerta a puerta al éxito actual
Este nuevo modelo sustituye al anterior sistema de recogida puerta a puerta, que según Cuesta, fue un «desastre». El concejal ha explicado que en la legislatura pasada, con el gobierno de Compromís y PSOE, el método provocó una situación crítica. «Meliana se convirtió en el polo de la basura, salimos a nivel nacional y a nivel internacional del desastre de basura por la calle tirada constantemente», ha afirmado.
Frente a esa situación, el consistorio decidió «darle la vuelta» y crear un «sistema mixto, avanzado y actualizado«, volviendo a los contenedores. Se han implantado áreas cerradas y valladas con acceso mediante tarjeta o el móvil, donde se ubican los diferentes contenedores para cada fracción de residuos.
Incentivos para superar los objetivos de Europa
La clave del sistema son los contenedores inteligentes, equipados con anillos que detectan cada envase de plástico o vidrio depositado. A través de una aplicación móvil, cada vecino acumula puntos por separar correctamente, sin necesidad de identificarse con nombre y apellidos. Estos puntos se canjean por bonos de comercio de unos 30 euros que repercuten directamente en la economía local.
Los resultados han sido inmediatos, con un aumento «increíble» en la recogida de vidrio y plástico. Según Cuesta, Meliana supera cada mes el 65% de separación, por encima del objetivo del 55% que marca Europa. «Estamos cumpliéndolo con creces», ha destacado el concejal.
Además, el sistema busca compensar la subida de la tasa de basura, una medida impuesta por el Gobierno de España. «De esa forma devolvemos a los vecinos parte de esa tasa que están pagando», ha señalado Cuesta. Para mantener la motivación, también se sortean bonos para la piscina en verano o se entregan productos de comercios locales en Navidad.
El proyecto, que comenzó con anillos adaptables, ahora utiliza contenedores fabricados a medida con la tecnología ya integrada. El siguiente paso es cerrar el círculo con la fracción orgánica, premiando también su separación. Para ello, se instalará una planta de compostaje que transformará estos residuos en abono.